25/5/16

A veces

 A veces me olvido de ti,
doblo tu rostro
y dejo que la ausencia se lo lleve
mientras mis ojos se pueblan
de horizontes
sin color y sin sentido,

arropo tu voz con silencio

calla tu alma
y enmudece el universo,

arranco tu sudor de mi piel

-me desnudo de ti-
y mi carne fría
se duerme en el hielo,

vacío mis segundos

de tu tiempo,
y mi historia es
como siempre ha sido
-sin ti-
el desabrido aliento
de un deseo maltrecho.

A veces me olvido de ti

-es cierto-
para poder saberte
como en aquel instante primero

en que tu luz hirió mi sombra

y tu canto rompió
el mutismo de mis dedos,

para poder encender

el viejo fuego
que nos regalo Elvio

y seguir transitando

esta senda
donde el "nosotros"
es el pan que alimenta
nuestros sueños.