24/8/12

Boa noite


Voy a llorarte esta noche
como se llora
el frío en el invierno
y el sol en el desierto
como se llora el hambre
al sur
de la ciudad que habito


no te has ido
nunca te fuiste
tu sonrisa
bordada en mis ojos
es mi pan de cada día
siempre que digo “amor”
te derramas en mí
y no sé defenderme
-nunca lo supe-
de la sabia incandescencia
de tus días


y dueles
-como mierda dueles-
tanto
que me he exiliado
de mí mismo
para no pensarte,
para no sentirte,
para no soñarte,
para no buscarte
en aquellos días
en que éramos
“nosotros”


pero hoy he vuelto
y me hago llanto
ante a la inmensidad
de esta noche
que aplasta mi pecho
con la inmensidad
de tu ausencia


como un bichito
trepo por los días
que forjamos juntos
y contemplo
ese sagrado espacio
que dejaste en mí:

tu sabiduría,
tus ojos,
tu ombligo,
tus dedos deformados,
tus labios,
tu inocencia,
tus sonidos,
tu risa,
tu ternura,
tu llanto,
tus sueños,
tu pelo,
tus gestos,
tu locura,
tus olores,
tu tacto,
tu humildad,
tu lengua,
tus vestidos…

-todo-
toda tú
estallas en mi
en esta noche
y mi universo
vuelve a ser creado
en el calor de
estas lagrimas
que besan mi rostro
y bendicen
ese trozo de tiempo
en que estuviste a mi lado
mientras,
mis labios murmuran te amo

12/7/12

Amor de acá


Cerquita de vos
vago entre tus mejillas
a veces me cuelgo
de tu oreja
para susurrarte palabritas

sueño que tu corazón
las escucha
y cuando me sonríes
distraída
hago como si me correspondieras
y hay fiesta patronal
en mis trincheras

Tu tacto
como lo siento y ansío
basta que un sólo dedo tuyo
atraviese mis fronteras
para incendiar mi pecho
con  estrellas
-y entonces ya no sé
si vos sos la luz
o si la luz está hecha 
de pedacitos tuyos-

No lo notas
pero haces
que esté mundo nuestro
de cada día
sea más lindo
a imagen y semejanza tuya

amor de acá
de estos territorios,
de ternura y resistencia
de inocencia y alegría
de carne y poesía
de vos y yo
deviniendo
en un nosotros
que es calle
pueblo y rebeldía.

15/4/12

Distancias

Ahora que el  silencio
es lo mejor de mí  que puedo darte
y que la lejanía es  la medida
del  amor que te tengo

subo hasta  el cielo
que alguna vez contemplamos
para preñarlo con las ansias
con que quise vestir tus sueños

Así,  si algún día mi voz
vuelve a  temblar en tus huesos
y el color de mi nombre
vuelve pintarse en tu pecho

aunque no esté cerca
ni oigas como te llaman mis recuerdos
bastará con que eleves la mirada
para encontrarme, de cara a ti

dispuesto a pelear  tus batallas
fecundo de ti
brillando en tu luz
irremediablemente tuyo

Hasta ese entonces
-quizás nunca-
el cielo estará ahí
esperando que lo mires

y yo estaré aquí
habitado de silencio
pronunciando distancias
que me ayuden a saber amarte