25/7/15
9/12/13
Plegaria
Un grito
se gesta en el
barro
un temblor de
hambre
y pies descalzos
una lagrima
inunda la siembra
sangre hermana
-mucha sangre-
se derrama
en la tierra
El mercado
sacrosanto
y sus prebendas
acuchillan sin
piedad
nuestra inocencia
El viejo Caín
disfrazado con
promesas
impone nuevos
rumbos
de terror y de
miseria
En nuestra carne
el dolor se hace
costumbre
y la necesidad
una certeza
Hay sangre
hermana
-mucha sangre-
perdiéndose
en la niebla
¿Habrá que poner
la otra mejilla
o sentarse a
llorar
entre las
piedras?
¿Habrá que
esperar
algún milagro
o venderse al
confort
del silencio
y la indolencia?
Hay sangre
hermana
-mucha sangre-
desgarrando
la conciencia
Y ya sabemos
que la primavera
no vendrá sola
habrá que
arrancarse
el invierno del
pecho
y escupir nuestra
rabia
en sus alcobas
tendremos que
cambiar
nuestras palabras
por trincheras
y elevar el puño
tan alto
hasta romper el
cielo
que bendice su
soberbia
habrá que invocar
al viejo fuego
e incendiar
nuestros cuerpos
hasta hacerlos
estallar
entre las sombras
tendremos que
sembrar
con nuestros
huesos
la justicia que soñamos
para esta tierra
porque hay sangre
hermana
-mucha sangre-
esperando
una respuesta
19/7/13
Nocturno
Corría el viejo sapo
en las calles del invierno
una jauría de miedos
lo perseguía con ira
un negro bigote
le devolvía las fuerzas
tres preguntas torpes
lo espiaban desde afuera
presagios del viento
rozaban su cara
murmullos de sueños
lo golpeaban con varas
El gran cuervo esperaba
en un oscura esquina
con relojes de plata
y una sucia silla
se encendía la noche
tras sus pisadas
su corazón como un bote
temblaba y temblaba
un dulce recuerdo
le rompía la frente
mil millones de soles
inundaban su cara
Se abalanzo el negro cuervo
sobre el sapo asustado
mas las estrellas del cielo
su vuelo trucaron
cuchillos de luces
sus alas cortaron
el cuervo de bruces
rasguño el asfalto
El sapo silente
contempló lo pasado
una tenue sonrisa
germinó en sus labios
las tres preguntas torpes
enterraron al pájaro
bajo un mar de tierra
y una isla de asfalto
El invierno se hizo amigo
y los invito a festejarlo
con empanadas de pino
y un vino añejado
cantando canciones
besaron el alba
de aquel día azul
que unió sus pisadas
El sapo sonriente
el invierno amigo
el negro bigote
y las estrellas altas
nacieron de nuevo
en nuevas miradas
huérfanas de miedo
radiantes de rabia
en las calles del invierno
una jauría de miedos
lo perseguía con ira
un negro bigote
le devolvía las fuerzas
tres preguntas torpes
lo espiaban desde afuera
presagios del viento
rozaban su cara
murmullos de sueños
lo golpeaban con varas
El gran cuervo esperaba
en un oscura esquina
con relojes de plata
y una sucia silla
se encendía la noche
tras sus pisadas
su corazón como un bote
temblaba y temblaba
un dulce recuerdo
le rompía la frente
mil millones de soles
inundaban su cara
Se abalanzo el negro cuervo
sobre el sapo asustado
mas las estrellas del cielo
su vuelo trucaron
cuchillos de luces
sus alas cortaron
el cuervo de bruces
rasguño el asfalto
El sapo silente
contempló lo pasado
una tenue sonrisa
germinó en sus labios
las tres preguntas torpes
enterraron al pájaro
bajo un mar de tierra
y una isla de asfalto
El invierno se hizo amigo
y los invito a festejarlo
con empanadas de pino
y un vino añejado
cantando canciones
besaron el alba
de aquel día azul
que unió sus pisadas
El sapo sonriente
el invierno amigo
el negro bigote
y las estrellas altas
nacieron de nuevo
en nuevas miradas
huérfanas de miedo
radiantes de rabia
30/6/13
Rojos
Me hicieron de
tierra roja
roja sangre,
roja savia,
roja flor
encendida
con pétalos de rabia
Roja es la
canción
que meció mi cuna,
rojo el temblor
que despertó mis
ansias,
roja la verdad
que encendió mi
pupilas
Rojo el dolor
que cultivó mi
esperanza,
rojo el clamor
que hermanó mi ira,
rojo el sabor
que enterneció a
mi alma
Roja es mi tierra,
roja es mi herida,
rojo el sepulcro
en que nacerá mi
vida
10/6/13
Agua clara
Como esa gota de agua
inquieta,
rebelde,
irreverente,
que abandonó tu océano
para perderse en un charco
así soy yo,
esa es mi estatura
tal es el color
de mis pasos.
Pero me has puesto
nuevamente a tu lado
tu mano firme
me arranco de lo profundo
del barro
y me colocó suavemente
en tu regazo.
Esa es mi historia,
nuestra historia,
la de ayer
la de hoy
la de los segundos
que aún no hemos pisado
Y aunque hoy
todavía sea agua turbia
tu amor
me va aclarando
y en tu pecho
soy ya
como siempre
me has soñado,
mis oscuridades
se rinden
a la inmensidad
de tu abrazo.
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